¿QUIÉN TEME AL LOBO FEROZ?
Algo ya se venía barruntando, pero la noticia del alto el fuego permanente de ETA ha hecho saltar todas las alarmas y la Navarra oficial está que trina. ¡Quieren vender Navarra! -dicen, como si eso no fuera algo que ha ocurrido miles de veces sin que ellos protestaran. ¿Cómo se entiende que el PSOE defendiera en 1977 que Navarra era la madre de Euskadi y pocos años después exactamente lo contrario? ¿No es eso vender Navarra? ¿No hizo lo mismo el PNV, que prometía que nunca aceptaría una autonomía vasca sin Navarra? ¿No surgió EA porque la dirección del PNV se empeñó en que los parlamentarios forales navarros de su partido pactaran con la derecha? ¿Cómo llegó la Volkswagen a convertirse en la dueña de Navarra? ¿Quién convirtió a esta empresa en beneficiaria de grandes ayudas oficiales? ¿Quién la defiende ante las reivindicaciones de sus trabajadores? Eso sí es vender Navarra.
Lo otro, que de Navarra se hable en este proceso que parece que se abre y no termina de abrirse, es lo normal. Si hay que solucionar el problema, habrá que hablar del problema ¿no? Salvo que lo que se quiera es que el problema siga existiendo, nada ni nadie debe quedar fuera de la solución.
Es una alegría que se hable de Navarra, y que cada cual diga lo que quiera, ¿por qué no? Durante muchos años han hablado en nuestro nombre. No hay que tener miedo a las palabras. A ninguna. Ahora sólo falta que además de hablar podamos decidir. ¿Nos dejarán?